Coronavirus: excepciones al aislamiento en materia de seguros
La Decisión Administrativa 524/2020 de la Jefatura de Gabinete de Ministros de la Nación exceptuó a peritos y liquidadores de siniestros del cumplimiento del aislamiento obligatorio. Ello fue complementado por la Resolución 113/2020 de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, entre otras medidas.
El 18 de abril de 2020, la Jefatura de Gabinete de Ministros de la Nación emitió la Decisión Administrativa 524/2020, por la que exceptuó al personal afectado a determinadas actividades y servicios, entre ellas a peritos y liquidadores de siniestros, del cumplimiento del aislamiento social, preventivo y obligatorio y de la prohibición de circular declaradas como consecuencia de la pandemia de COVID-19. Esta decisión se adoptó en el marco de las atribuciones otorgadas por el artículo 2 del Decreto 355/2020 y alcanza a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y a todas las provincias de la nación, con excepción de Tucumán -que, sin embargo, fue luego incorporada mediante la Decisión Administrativa 607/2020- y Santiago del Estero.
El artículo 2 de la Decisión Administrativa establece que las excepciones estarán sujetas al cumplimiento de los protocolos sanitarios que cada jurisdicción alcanzada por esta norma establezca, que deberán atender asimismo a las recomendaciones e instrucciones sanitarias y de seguridad dadas por las autoridades nacionales. Asimismo, el artículo 3 de la Decisión Administrativa ordena a las jurisdicciones provinciales dictar las reglamentaciones necesarias para el desarrollo de las actividades y servicios exceptuados.
En ese contexto, el 20 de abril de 2020 el Ministerio de Desarrollo Económico y Producción de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires aprobó, mediante la Resolución 109/2020, un primer protocolo que se denominó “Protocolo para la Prestación de Servicios y Desempeño del Personal en las Empresas de Seguros, Reaseguros, Capitalización y Ahorro y Préstamos para la Vivienda”. Ese protocolo era poco claro respecto de qué actividades regulaba y planteaba serias dudas e inconsistencias respecto de la Decisión Administrativa que le dio origen.
Ese primer protocolo fue dejado sin efecto días después de su publicación por la Resolución 113/2020 del Ministerio de Desarrollo Económico y Producción de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, que fue publicada en el Boletín Oficial de la Ciudad de Buenos Aires el 27 de abril de 2020. Esta resolución aprobó, a su vez, un nuevo protocolo denominado “Protocolo para la Prestación de Servicios de Peritos y Liquidadores de Siniestros Independientes y Dependientes de las Compañías Aseguradoras que Permitan Realizar la Liquidación y Pago de los Siniestros Denunciados a los Beneficiarios y a las Beneficiarias”.
Por su parte, tras el dictado de la Decisión Administrativa, la Superintendencia de Seguros de la Nación publicó en su sitio web un comunicado de prensa y el 27 de abril de 2020 emitió una Circular, en el marco del expediente administrativo EX-2020-27281565-APN-GA#SSN, que intentan aclarar y reiterar algunos puntos de la Decisión Administrativa.
Como veremos a continuación, y pese a los intentos aclaratorios de la Superintendencia de Seguros de la Nación, la Decisión Administrativa presenta algunas imprecisiones que, a nuestro entender, podrían dar lugar a controversias respecto de cuál es el verdadero alcance de la excepción.
La Decisión Administrativa de la Jefatura de Gabinete de Ministros de la Nación
La Decisión Administrativa incluye, dentro de las actividades exceptuadas, la de peritos y liquidadores de siniestros, aunque lo hace en forma imprecisa. En efecto, dice en el inciso 8 del artículo 1 que la excepción aplica a “peritos y liquidadores de siniestros de las compañías aseguradoras que permitan realizar liquidación y pago de siniestros denunciados a los beneficiarios y a las beneficiarias. En ningún caso se podrá realizar atención al público y todos los trámites deberán hacerse en forma virtual, incluyendo los pagos correspondientes”. A nuestro entender, esto puede dar lugar a los siguientes interrogantes respecto del verdadero alcance de la excepción.
- Liquidadores externos o empleados de aseguradoras
El primer interrogante que plantea la Decisión Administrativa es si la excepción aplica solo a los peritos y liquidadores independientes o si también aplica al personal interno de las compañías de seguro encargados de la liquidación de siniestros. La Decisión Administrativa no es clara al respecto ya que, si bien en un principio habla de peritos y liquidadores, lo que parecería referir a los profesionales independientes dedicados exclusivamente a esa actividad, inmediatamente después se refiere a ellos como “de las compañías aseguradoras”, lo que parecería referir a los empleados de estas.
Lo cierto es que, si consideramos que la intención de esta excepción es permitir el pago de siniestros, lo que no surge de los considerandos de la Decisión Administrativa ni del texto de la norma, no parecería razonable distinguir entre peritos y liquidadores independientes y aquellos que realicen la misma actividad como empleados de las compañías de seguro.
Esta idea fue sin duda alguna confirmada por el Protocolo, que incluye expresamente a los peritos y liquidadores de siniestros independientes y dependientes de las compañías aseguradoras que permitan realizar la liquidación y pago de los siniestros denunciados no solo en su título, sino además al definir el alcance de su implementación.
En esa misma línea, el Comunicado de la Superintendencia de Seguros de la Nación especificó que la habilitación alcanza a dependientes e independientes de las compañías aseguradoras.
Sin perjuicio de ello, ni el Protocolo ni el Comunicado son los instrumentos ideales para interpretar la Decisión Administrativa y, en principio, no podrían modificarla. Por lo tanto, resultaría conveniente que la Jefatura de Gabinete de Ministros de la Nación aclare el real sentido de la Decisión Administrativa.
- Cualquier tipo de siniestro o algunos en particular
El segundo interrogante que plantea la excepción es si se aplica a siniestros de cualquier tipo de cobertura de seguro, o solo a alguna determinada. Esta duda no surge propiamente de la Decisión Administrativa, sino de la plataforma a través de la cual las personas exceptuadas deben tramitar los certificados para poder transitar.
En efecto, si bien la Decisión Administrativa no hace ninguna distinción respecto de un tipo de cobertura de seguros en particular, el sitio https://tramitesadistancia.gob.ar/ a través del cual los interesados deberán obtener el Certificado Único Habilitante para Circulación (CUHC) - COVID-19, solo brinda la opción para “Empresas de seguros y servicios de verificación de siniestros que permitan realizar los pagos por arreglos de los automóviles y motos afectados por accidentes” (el resaltado es nuestro).
En nuestra opinión no existe ninguna razón para hacer esa distinción, no solo porque la Decisión Administrativa no la establece, sino porque, además, en este contexto económico será tan o más importante poder pagar siniestros relacionados con otras coberturas, tales como seguros integrales de comercio, de caución, de transporte o de vida, que pagar exclusivamente siniestros relacionados con arreglos de automóviles y motos.
Más irrazonable parecen aún estas limitaciones si tenemos en cuenta que, por ejemplo, respecto de accidentes de tránsito, muchas veces los afectados no son los propios asegurados sino terceros que pueden sufrir daños personales que requieren una revisación médica para evaluar los daños. La Decisión Administrativa no permitiría a los médicos que peritan estos daños evaluar los daños de los afectados, lo que privaría a estos de una solución rápida ante daños de mayor relevancia que los vinculados a arreglos de automóviles y motos.
Sería esperable, entonces, que en un futuro cercano se corrija la plataforma para la tramitación del permiso de circulación, ya que actualmente no responde a la excepción otorgada por la Decisión Administrativa, y que se permitan otras actividades tanto o más importantes que la verificación de daños que hacen peritos y liquidadores.
- Tareas presenciales o virtuales
El tercer interrogante es cuáles son las tareas que pueden llevarse a cabo bajo esta excepción. Por un lado, la Decisión Administrativa parece buscar que se puedan verificar y liquidar los siniestros, para permitir el pago de las sumas correspondientes, pero por otro aclara que no se podrá brindar atención al público y que “todos los trámites deberán hacerse en forma virtual”. Esa limitación a trámites meramente virtuales claramente desvirtúa el que entendemos es el propósito de la norma porque no permitiría importantes tareas de liquidación de siniestros tales como la revisión presencial de lugares u objetos asegurados y la realización de pericias in situ. Además, acota enormemente su ámbito de aplicación porque, en líneas generales, entendemos que las compañías de seguros o los liquidadores ya se encontraban realizando de manera remota las tareas que la tecnología les permitía realizar en forma virtual.
Por otra parte, no parecería que la realización de actividades presenciales tales como la revisión de vehículos, peritación de inmuebles y locaciones en donde hayan ocurrido siniestros, puedan ser contrarios al propósito de la norma, siempre y cuando se respete el distanciamiento social necesario, se haga por turnos, y con los cuidados sanitarios de rigor, cumpliendo de manera estricta con los protocolos sanitarios que cada jurisdicción establezca en los términos del artículo 2 de la Decisión Administrativa.
En este sentido, es importante destacar que la verificación de siniestros en forma rápida es necesaria no solo para permitir los pagos, sino también porque con el correr del tiempo es probable que las pruebas desaparezcan y hagan más dificultosa la verificación. Además, en algunos casos, la verificación rápida es necesaria para permitir que se continúen utilizando los bienes en cuestión.
Ahora bien, es posible que con el término “atención al público” la Decisión Administrativa se refiera solo a tareas administrativas o comerciales más generales que se llevan a cabo diariamente con el público en general (tales como la atención de consultas, suscripción, cobro, recepción de denuncias, etc.), pero no a las tareas propias de la verificación y liquidación de siniestros que parecería querer permitir. Sin embargo, ello no surge claramente de la letra de la Decisión Administrativa y dificulta su interpretación e implementación.
Parecería ser que el Protocolo sigue la línea de esta última interpretación, aunque no de forma expresa. En efecto, al indicar que deberá aplicarse en forma previa a la implementación de “modalidades de trabajo presenciales” o al ordenar la distancia interpersonal que deberá guardarse en el desempeño de las “tareas correspondientes”, el Protocolo sugiere que existe una amplia gama de tareas permitidas a los peritos y liquidadores de siniestros, respecto de las cuales debe primar la plena vigencia del aislamiento “en cuanto sea posible”, pero que estarían flexibilizadas cuando no lo sea.
De esta manera, el Protocolo permitiría que los peritos y liquidadores puedan hacer algunas tareas en forma presencial cuando no sea posible llevarlas a cabo cumpliendo en forma estricta el aislamiento, siempre que no sean calificadas como de atención al público y cumpliendo desde ya con las medidas sanitarias correspondientes, aunque, como dijimos, ello no surge expresamente del texto del Protocolo ni de la Decisión Administrativa.
Reiteramos, de todas formas, que el Protocolo no es el instrumento ideal para interpretar la Decisión Administrativa, por lo que sería conveniente una aclaración por parte de la Jefatura de Gabinete de Ministros de la Nación.
- Obligaciones de pago u otro tipo de prestaciones a cargo de las aseguradoras
Otro interrogante que surge de la Decisión Administrativa es qué ocurre con el cumplimiento de las obligaciones que no son propiamente de pago. La norma menciona que los pagos deberán hacerse en forma virtual, y el sitio de Trámites a Distancia del Gobierno nacional que mencionamos anteriormente refiere a la verificación de siniestros que permitan el pago por arreglos de vehículos accidentados. Sin embargo, en ocasiones la prestación a cargo de la aseguradora no es un pago propiamente dicho, sino una prestación o un servicio. Sin ir más lejos, muchas veces en los siniestros de automotores y motos que menciona el sitio de Trámites a Distancia las aseguradoras cumplen su prestación reparando los vehículos y no haciendo un pago.
El Protocolo sanitario aprobado por la Ciudad Autónoma de Buenos Aires
Como dijimos, el Protocolo fue aprobado por la Ciudad Autónoma de Buenos Aires en el marco de las facultades que le otorgan los artículos 2 y 3 de la Decisión Administrativa a las distintas jurisdicciones, para que estas establezcan las condiciones sanitarias en las que las actividades exceptuadas del cumplimiento del aislamiento social, preventivo y obligatorio por la Decisión Administrativa puedan efectivamente funcionar.
Este nuevo Protocolo reemplazó al primer protocolo denominado “Protocolo para la Prestación de Servicios y Desempeño del Personal en las Empresas de Seguros, Reaseguros, Capitalización y Ahorro y Préstamos para la Vivienda”. Este parecía diferir en algunas cuestiones respecto de lo dispuesto por la Decisión Administrativa y reguló las excepciones al aislamiento de una forma sintética y, aparentemente, más cercana a los términos de la Decisión Administrativa.
El Comunicado y la Circular emitidos por la Superintendencia de Seguros de la Nación
Como ya mencionamos, la Superintendencia de Seguros de la Nación publicó en su sitio web el 20 de abril de 2020 un comunicado de prensa, intentando aclarar algunos de los efectos de la Decisión Administrativa. Así, por ejemplo, considera que la Decisión Administrativa habilita la circulación de los peritos y liquidadores de siniestros dependientes e independientes de las compañías aseguradoras al solo efecto de realizar tareas de verificación y cuantificación de daños para el pago de siniestros.
Asimismo, el 27 de abril de 2020 emitió una Circular por la que “recuerda” que “los trámites tendientes a la liquidación de los siniestros, incluidos los pagos, deberán realizarse de manera virtual”.
Si bien podría entenderse que el Comunicado y la Circular tienen algún valor interpretativo de la Decisión Administrativa por haber sido emitidos por una autoridad nacional y, especialmente, por aquella con facultades regulatorias respecto de todos los agentes del mercado de seguros, no pueden en modo alguno modificar lo establecido por la Decisión Administrativa.
En caso de duda, parecería que lo más conveniente será atenerse al texto de la Decisión Administrativa.
En conclusión, la Decisión Administrativa contiene interrogantes y zonas grises que podrían generar conflictos a la hora de su implementación. Si bien el Comunicado, la Circular de la Superintendencia de Seguros de la Nación y el Protocolo sanitario aprobado por la Ciudad Autónoma de Buenos Aires podrían ser considerados como intentos interpretativos razonables de la Decisión Administrativa, sería conveniente que la Jefatura de Gabinete de Ministros de la Nación aclare el alcance de su Decisión Administrativa y que el Gobierno federal, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y las demás jurisdicciones coordinen las medidas para evitar o minimizar las diferencias entre la normativa federal y los protocolos sanitarios locales. Mientras tanto, los operadores del mercado asegurador deberán actuar con suma cautela para evitar sufrir las consecuencias de la falta de claridad de la regulación.
Este insight es un comentario breve sobre novedades legales en Argentina; no pretende ser un análisis exhaustivo ni brindar asesoramiento legal.